Descripción

La tambora grantolimense

  • La tambora grantolimense pertenece al grupo de instrumentos membranófonos, es un tambor cilíndrico de dos membranas; independiente, con membrana atada, atadura de soga, con ligaduras y anillos de tensión, percutido por golpe directo con palos o baquetas. (Clasificación Hornbostel Sachs 211.212.1-812-813).

    Tambora grantolimense
     

     

    Cilindro de madera

    El cilindro o vaso recto, es la base el instrumento, donde se condensa el sonido. Existen dos tipos constructivos, a saber:

    a. Aglomerado: el cilindro se arma mediante la unión de tablillas de madera sobre una horma, en este caso se utilizan delicados pegues y en el armado final se pule y barniza la pieza final, dejando una apariencia enteriza. (Esta es la forma de construcción más popular en la región, según lo reportado por Augusto Cervera, Fernando Cervera y JR Sabogal).

    • b. Vaciado: se trata de la forma constructiva antigua o tradicional, que consiste en el vaciado del tronco de un árbol.

      Tambora - Cilindro de madera

     

    Para obtener el cilindro es preciso secar la madera y luego extraer la celulosa hasta ahuecar el tronco, logrando una pulgada de espesor. Antiguamente, se ahuecaban los troncos mediante la quema a fuego lento de su interior, hasta vaciar el cilindro.

    El tamaño del vaso tiene variaciones dependiendo del constructor, ya que estos instrumentos por ser artesanales, carecen de medidas estandarizadas.

    Sin embargo, se puede promediar una proporción de 43 cm de diámetro por 43 cm de alto, según la talla del instrumento que inspiró el Monumento a la Tambora de Espinal en 1990.

    En la fabricación se usan especies arbóreas como: Balso (Ochroma pyramidale), Iguamarillo (Albizzia guachapele), Ceiba (Ceiba pentandra), Campano (Pithecellobium saman) o Nogal (Juglands neotropica).

    En los últimos treinta años, se ha popularizado la construcción de tamboras por sistema de aglomerado, con el uso de maderas comerciales y de mayor alcance, incluyendo el tríplex

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Membranas

  • La tambora tiene dos membranas de horma circular, elaboradas con piel animal, que puede ser de chivo, tatabro o de ovejo. Las pieles se ajustan una a una a cada lado del cilindro y una vez colocadas, se denominan parches.

    En las tamboras que se usan en el Tolima, se suele dejar un parche con pelo, según Augusto Cervera (entrevista personal 22/08/2021), para lograr mayor profundidad en el sonido. Mientras que las tamboras huilenses se hacen con parches apergaminados, es decir, la piel animal es sometida a un pulimento con el cual se le quita el pelo y se blanquea.

    Detalle de los parches
    Detalle del amarre de la tambora.

     

    Aros / anillos

    En el Huila los aros son de pestaña, estos tienen un margen de 4 a 5 cm de distancia entre la membrana y los bordes. En Tolima se usan aros tipo anillo, que aprisionan y fijan las membranas al cilindro, estos aros se hacen metálicos y se afirman o recubren en la parte externa con cinto de bejuco vegetal de buen grosor.

    Cuerda de tensión

    Comprende el sistema de amarre de las pieles al cilindro, (en forma de zigzag o de colmena), generando una fuerza compacta entre arriba y abajo, con incidencia directa en la fijación y el temple, para la adecuada vibración y sonoridad de los cueros. En el amarre tradicional se utilizan rejos de cuero vacuno, aunque también se utilizan sogas de fique o sintéticas.

    Golpeadores

    Implementos con los que se percute el instrumento, uno de ellos se denomina mazo, con punta redondeada y acolchada (de tela o cabuya), para producir sonido grave sobre el parche. El otro es el palo, de terminación lisa (de madera), cuyos golpes sobre las maderas producen los sonidos agudos.

    Golpeadores

     
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Aditamentos

  • Dos accesorios importantes son el soporte y el cordel para el acarreo del instrumento. El primero consiste en un armazón de madera plegable, (de 60 cm de altura aprox.), que se utiliza para colocar el instrumento de modo horizontal para la interpretación en escenario o en situación estática.

    De requerirse el desplazamiento, (en desfiles o coreografías de calle), se utiliza un cordel (que puede ser de rejo, o textil), con el que se cuelga terciado.

    Tambora con soporte (Foto: Ikeima)
    Tambora con soporte.

     

    Mantenimiento

    Para el mantenimiento y almacenaje del instrumento, es preferible que este repose colgado, en un recinto aireado, de modo que se eviten humedades y la aparición de hongos, insectos o comején.

    Ya sobre una superficie plana, el instrumento debe mantenerse de costado lateral, preferiblemente cargado en soporte, para evitar el desgaste o fricción de los cueros. Es recomendable el cambio de cueros cada tanto (según el desgaste que presente) y a su vez, afirmar el amarre o tensión para afinar sonoridad.

    Constructores y sabedores del instrumento

    En la actualidad existen constructores de instrumentos que han aprendido el oficio por tradición oral y experimentación propia. Algunos talleres alcanzan niveles industriales, para lo cual utilizan maquinaria y procesos tecnificados. Sin embargo, la construcción de este instrumento se hace principalmente por métodos artesanales.

    Algunos constructores y sabedores renombrados que en la actualidad realizan esta actividad son: Roberto Gutiérrez, James Sabogal, Jorge Enrique Rodríguez (Ibagué), Augusto Cervera y Fernando Cervera (Espinal), Juan Félix Monje, José Overb Lozano (Neiva) y Héctor Avilés (Aipe).

    Generalmente en estos talleres se construyen variados instrumentos artesanales, tanto tambores como idiófonos típicos de la región, flautas, sonajeros e innovadoras propuestas de diseño, como es el caso del taller de Fernando Cervera (Espinal), a quien la experimentación con materiales vegetales, lo ha llevado a la creación de instrumentos percusivos basados en los sonidos de la naturaleza.

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